Saltar al contenido

Historia y procedencia del Coronavirus MERS-CoV

mayo 11, 2020

El MERS-CoV, también conocido como síndrome respiratorio del Medio Oriente, forma parte de la amplia familia del Coronavirus. Este patógeno, que puede presentar desde síntomas muy parecidos a una gripe común hasta la propia muerte.

No ha sido una enfermedad con un impacto tan grande como el del Covid-19. La Organización Mundial de la Salud ha registrado poco más de 2500 casos confirmados desde su aparición y 871 personas fallecidas contabilizadas.

MERS-CoV

Sin embargo, no se trata de un patógeno leve ni mucho menos. Quizás no tuvo la trascendencia de otras enfermedades similares, pero no se trata de un virus de poca relevancia ni mucho menos. De hecho, la OMS señaló que el MERS-CoV pudo servir como punto de partida para las siguientes epidemias relacionadas al Coronavirus.

Pero ¿cómo surge?

Para entender el origen del MERS-CoV hay que retroceder al año 2012. En temporada de verano, una persona de 60 años radicada en Jeddah (Arabia Saudita), presentó neumonía aguda e insuficiencia renal. Ante los síntomas, esa persona estuvo bajo aislamiento aunque  unos días después falleció por una insuficiencia renal.

Semanas después, un hombre de 49 años de origen catarí, fue diagnosticado en Londres, Inglaterra por la Agencia de Protección de la Salud del Reino Unido. Los síntomas en este paciente fueron tan fuertes, que le terminaron causando la muerte por una afección respiratoria muy severa.

También fueron detectados dos fallecimientos por neumonía en personal sanitario de un hospital en Jordania. Una vez realizados los estudios respectivos, se determinó que se trataba de infecciones similares a las anteriores.

Ante estos hechos, la OMS inició los estudios de lo que fue catalogado como el nuevo coronavirus, decretando así de forma inmediata una alerta en los países, sobre todo de Oriente Medio.

Por un momento se especuló con que el origen del virus se debía a una mutación de virus similares detectados en murciélagos. Sin embargo, lo que dice que el virus estaba en murciélagos y posteriormente fue transmitido a camellos.

¡Hay más!

A partir de ahí, fue llamado hCoV-EMC (Huma Coronavirus Erasmus Medical Center). Recibió este nombre en honor al centro donde se realizaron las investigaciones.

Sin embargo, en 2013, la OMS adoptaría el nombre de Middle East Respiratory Syndrome (MERS-CoV) para la enfermedad luego de más investigaciones por parte del Grupo de Estudio de Coronavirus del Comité Internacional del Virus.

Ya para mayo de 2013 países como Arabia Saudí, Jordania, Catar, Francia, Emiratos Árabes Unidos, Túnez y el Reino Unido, habían presentado casos confirmados del MERS-CoV. Entonces se generó la alarma mundial. No fue por los casos, que para la fecha, habían sido contabilizados apenas 34, sino por la mortalidad de la infección y sus similitudes con el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

Algunos de los pacientes mostraron síntomas leves, sin embargo, una cantidad alta de personas sufrió enfermedades respiratorias severas que requerían de hospitalización. En ese momento, la tasa de mortalidad era muy elevada: 60%.

Desde entonces, la OMS ha registrado de forma frecuente, pero no masivo, casos relacionados con el MERS-CoV. Por lo tanto, sigue recomendando a los países miembros, estar atentos ante cualquier nueva aparición de esta enfermedad que pueda desencadenar un brote similar al vivido en el año 2013.