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Estudio asegura que los anticuerpos contra la COVID-19 duran cuatro meses

septiembre 11, 2020

Los resultados desmienten hipótesis anteriores.

Hola, espero que se encuentren bien, por aquí les saluda Alejandro Díaz. A pesar de que ya han pasado 9 meses desde que apareció el nuevo coronavirus, quedan muchas dudas por resolver y entre esas numerosas incógnitas, que mantienen a los científicos trabajando, se encuentran los anticuerpos del organismo humano.

Al principio, la mayoría de los estudios apuntaban que duraba tan solo unas pocas semanas, lo cual hacía que las reinfecciones representaran una mayor amenaza para una temporada eterna de coronavirus, sin embargo, un estudio realizado sobre 30.000 personas en Islandia reveló que quizás eso no sea cierto: la inmunidad dura como mínimo cuatro meses, lo cual reabre la esperanza sobre la utilidad de una vacuna contra el SARS-CoV-2.

pandemia

La investigación, realizada por el laboratorio de CODE, de Reikiavik, una filial de la biotecnológica Amgen, de los Estados Unidos, destacó que, a diferencia de las anteriores, que observaron a las personas durante 28 días, esta los siguió durante cuatro meses, y halló que entre uno y dos meses después de la infección, el cuerpo produce una segunda serie de anticuerpos que podrían brindar una protección más duradera.

El estudio fue realizado por científicos de de CODE genetics en Islandia, una filial de Amgen Inc, la compañía biofarmacéutica con sede en California, y se publicó en The New England Journal of Medicine.

 El objetivo de la investigación era medir la durabilidad de la respuesta inmune humoral, -un mecanismo de defensa del cuerpo humano-, a la infección por SARS-CoV-2 y a diferencia de anteriores estudios que observaron a personas durante 28 días, esta los siguió durante cuatro meses, y halló que entre uno y dos meses después de la infección, el cuerpo produce una segunda serie de anticuerpos que podrían brindar una protección más duradera.

En la presentación del artículo, publicado en The New England Journal of Medicine (NEJM), “El poder de la vigilancia basada en los anticuerpos”, Galit Alter y Robert Seder explicaron: “Las infecciones y las vacunas generan dos olas de anticuerpos. La primera ola se debe a células de plasma de poca duración, destinadas a poblar la circulación del sistema, que mengua rápidamente una vez superada la infección aguda. “La segunda ola se genera a partir de una cantidad menor de células de plasma de mayor duración, que brindan una inmunidad perdurable”.

Un dato extra que suma relevancia al estudio de deCODE es que Islandia logró contener la COVID-19 apenas comenzó la pandemia gracias a un rastreo de infecciones y contactos de gran intensidad. Incluso en esas semanas iniciales, solo un 1% de la población cayó enferma: se logró identificar a los asintomáticos y evitar que propagaran el nuevo coronavirus. Gracias a esos elementos, la tasa de mortalidad se redujo allí al 0,3 por ciento.