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Demandan a Austria por brote de COVID-19 en una estación de esquí.

septiembre 25, 2020

En la demandan participan más de 6.000 turistas de 45 países.

Hola, espero que se encuentren bien, por aquí les saluda Alejandro Díaz. Los riesgos de que un gobierno no tome las medidas pertinentes para evitar contagios masivos no solo son, evidentemente, las infecciones, sino que también pueden enfrentarse a demandas.

Ese es el caso del gobierno de Austria y el estado de Tirol que desde hoy afrontan una demanda conjunta presentada por más de un millar de turistas alemanes, austríacos, suizos y de otros países europeos que se contagiaron en la localidad alpina de Ischgl, uno de los mayores focos registrados en Europa al comienzo de la pandemia.

pandemia en el mundo

«Deberían haber dicho: ya está, cerramos el telesilla. Por favor, vuelvan a casa. Nosotros, como veraneantes, no sabíamos lo rápido que se propagaba el virus en esta ciudad, pero ellos lo sabían», critica uno de los demandantes procedente de Langenfeld, en Alemania.

Según los defensores del consumidor, los responsables reaccionaron conscientemente demasiado tarde y no de forma suficientemente contundente al brote de coronavirus.

Más de 6.000 personas resultaron contagiadas a mediados de febrero pasado en la conocida estación de esquí, donde pese a conocerse desde hacía días la existencia de los primeros infectados, se tardó más de una semana en reaccionar y evacuar la localidad

«Uno puede mostrar con un ejemplo completamente concreto que se volvió más tonto en una semana, o que la industria del turismo afectó masivamente las decisiones oficiales», dice Peter Kolba, de protección al consumidor.

Una asociación austríaca de consumidores presentó hoy ante la Audiencia de Viena la demanda en la que se exige el pago de indemnizaciones por daños y perjuicios y el reconocimiento de los daños provocados.

El peligro de ese brote y la inconciencia del gobierno es que ese brote contribuyo a la propagación del virus en el continente europeo luego de que los turistas regresaran a sus respectivos países.

Peter Kolba, presidente de la asociación de consumidores de Viena que ha presentado la demanda, subrayó que «nuestra prueba son las 6.000 personas que estuvieron allí y que pueden describir con precisión lo vivido y lo que sucedió después». Kolba comentó que al menos 32 de los afectados han fallecido y con son numerosos los que necesitaron atención hospitalaria al regresar a sus países de origen.

Están en juego compensaciones de hasta 100.000 euros por persona y el reconocimiento de los daños causados. El siguiente paso sería una demanda colectiva.