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¿Cuáles son los síntomas del ébola?

mayo 8, 2020

Quienes han vivido lo suficiente, seguramente recordarán la gran epidemia del virus de ébola durante el año 2014, que amenazó a países de al menos tres continentes y asesinó a miles de personas.

A la fecha, todavía no existe una vacuna contra este virus, y recientemente, en 2018, hubo un nuevo brote en África, y la comunidad mundial no debería ser indiferente ante el hecho de que aun exista.

ebola

En este sentido, hemos recopilado parte de las informaciones que se conocieron en su momento respecto a esta enfermedad para aprender a reconocerla en caso de una sospecha de contagio.

Si algunos lo recuerdan, durante esa lamentable época, todas las personas que habían viajado a África o habían tenido contacto con alguien que sí, eran factor de riesgo; si ese es tu caso, toma nota.

Datos a tener en cuenta

Antes de entrar en materia, no hay que hacer alarmas respecto a este tema puesto que las medidas preventivas ya se conocen y el ser humano sabe aprender de sus errores pasados.

No obstante, hay algunos detalles que deben ser aclarados para no caer en el error de reportar la sospecha de una infección de manera irresponsable, haciendo eco de información.

  1. Contagio: el contagio de este virus solo es posible a través del contacto con fluidos corporales de una persona enferma –directo o por superficies. No por aire, agua, alimentos.
  2. Incubación: desde el momento en que el virus se contrae, pasarán entre dos a 21 días antes de presentar síntomas. Previo a este momento, no existe el riesgo de contagiar.
  3. Diagnóstico: se requiere de estudios formales para determinar presenta del virus, porque los síntomas iniciales se asemejan a los de enfermedades comunes, y son progresivos.

Sintomatología

Como ya fue dicho, la sintomatología de esta enfermedad es progresiva, y aunque puede variar entre cada paciente,  suele ser bastante rápida, por lo que requiere de una atención inmediata.

Etapa inicial

Los pacientes con ebola presentarán fiebre, fatiga, dolores de cabeza, muscular, articulaciones y garganta, escalofríos. Así mismo, los estudios de laboratorio deberán demostrar una baja en leucocitos y plaquetas.

Estos son resultado de una deficiencia en el sistema inmunológico, una cualidad propia del virus. También se hará evidente en ellos un aumento de las enzimas hepáticas: prueba segura de contagio.

Etapa media

Posteriormente, se agregarán a los anteriores vómitos, diarrea, disfunción renal y hepática, irritación ocular y erupciones den la piel, dolor en el pecho –con tos– y estómago, hematomas y baja de peso súbita.

De acuerdo a la velocidad con que avance la enfermedad, alguno de estos síntomas puede combinarse con hemorragias externas –tos, vómito, diarrea con sangre, y en ojos–, además de también características internas.

Etapa avanzada

En sí misma, la enfermedad conlleva a complicaciones en caso de no ser atacada a tiempo o que los tratamientos y medicamentos no sean completamente efectivos para estabilizar.

Los pacientes en estos casos podrían sufrir de insuficiencia multi-orgánica: delirios, convulsiones, choques, ictericia, aumento de sangrados –recto, orejas, nariz–, y un posible coma.

Paciente estabilizado

Las personas recuperadas deberán permanecer en seguimiento durante un tiempo. En el proceso es posible que presenten caída del cabello, fatiga, dolores de cabeza, entre otros, pero sin preocupaciones.